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Atria Dental
Diario · ·6 min

Por qué nuestra primera visita cuesta 150€

La primera visita gratuita es el reclamo dental más extendido de España — y el más cuestionable. Un argumento a favor de cobrarla, escrito por quien la cobra.

Dr. Félix Parral


Casi todas las clínicas dentales españolas anuncian la primera visita gratuita. Es el gancho más extendido del sector. En Atria cobramos 150 euros por la primera visita, acreditables íntegramente al tratamiento si decides comenzarlo. Llevo años explicando por qué — y lo voy a dejar por escrito.

Lo que significa «primera visita gratuita»

Una clínica que ofrece primera visita gratuita está haciendo una de estas tres cosas:

Opción A — Está absorbiendo el coste de tu visita esperando recuperarlo en el tratamiento posterior. Esto solo funciona si una proporción suficiente de visitantes se convierte en pacientes. Para conseguir esa conversión, la consulta tiende a estar diseñada con elementos de venta consultiva — el comercial que presenta el presupuesto, el «día especial» con descuento, la urgencia artificial para cerrar.

Opción B — La primera visita es realmente sumaria, no incluye diagnóstico riguroso. Una mirada general, una panorámica si acaso, una sugerencia. El diagnóstico de calidad se factura después, dentro del tratamiento.

Opción C — La primera visita la hace una persona en formación o un dental hygienist que recoge información antes de derivarte al doctor real. Estructura legítima, pero no es lo que el lenguaje publicitario sugiere.

Estas tres opciones no son malas en sí mismas. Lo problemático es que las tres se anuncian con la misma frase — «primera visita gratuita» — y el paciente no sabe en cuál está hasta que ya está sentado en la silla.

Lo que pasa en una primera visita de Atria

En Atria, la primera visita la hago yo. Una hora completa de mi tiempo. Incluye:

  • Anamnesis completa: historia médica, medicación, antecedentes familiares relevantes.
  • Exploración periodontal con sondaje de cada pieza.
  • Exploración intraoral, oclusal y de articulación temporomandibular.
  • Fotografía intraoral de catorce ángulos estandarizados.
  • Escaneo CBCT 3D de alta resolución.
  • Escaneo intraoral con iTero.
  • Plan de tratamiento por escrito con fases, calendario y materiales especificados.
  • Presupuesto cerrado por escrito si el plan es claro; o segunda visita gratuita para presentar el plan si requiere planificación más extensa.
  • El archivo digital del CBCT y el escaneo te lo llevas a casa, en tu USB o tu correo, sea cual sea tu decisión sobre si tratarte aquí.

El coste real de esto, descompuesto, son 60 minutos de mi tiempo, 25 minutos de mi auxiliar, el uso del CBCT (cuyo amortizado por escaneo es ~40€), el iTero (~25€ por escaneo), los materiales auxiliares (~10€), y la elaboración del plan escrito (~30 minutos administrativos). El coste interno está alrededor de los 280-320 euros.

Cobrarlos al 50% — 150 euros — es la forma de filtrar al curioso del comprador sin convertir el filtro en barrera financiera real.

Por qué el filtro importa

Cuando la primera visita es gratuita, viene mucha gente con la expectativa de recibir consejo gratis y nada más. Es legítimo desde el punto de vista del paciente — si está gratis, ¿por qué no? — pero genera dos problemas:

01. El profesional sabe que su tasa de conversión es baja, y por tanto necesita que cada visita que sí convierte cubra las que no. Esto presiona los precios al alza para los que sí se tratan, y presiona la consulta hacia técnicas de venta más enérgicas.

02. El paciente que paga acaba subvencionando indirectamente al que no paga. Es una distorsión económica que el lenguaje publicitario oculta.

Cobrar 150 euros acreditables resuelve ambos problemas: filtra a quien viene con expectativa de tratamiento real, alinea incentivos clínicos del doctor con los del paciente (no necesito convencerte de tratarte para cubrir el coste de tu visita), y elimina la presión comercial.

Una nota sobre la accesibilidad

«Pero entonces no pueden venir los que tienen menos dinero». La objeción es sensata. Mi respuesta es doble.

Primero — la odontología compleja que ejercemos en Atria no es accesible para todos los presupuestos, simplemente. Eso no debería esconderse: hay clínicas que hacen un buen trabajo a precios menores y operan en una franja distinta del mercado, y derivarte allí cuando corresponda es lo correcto. Lo deshonesto sería pretender que la calidad de Atria está disponible al precio de una franquicia.

Segundo — una primera visita de 150 euros es accesible para la mayoría de pacientes que están considerando tratamientos de implantología, ortodoncia o estética cerámica, que parten de presupuestos de cuatro o cinco cifras. Los 150 euros son el 1-2% del coste total. No son la barrera real.

Cierre

Cobrar la primera visita es una decisión de transparencia económica. La primera visita tiene un coste; alguien lo paga; la pregunta es si lo paga el paciente que viene a tratarse, el paciente que viene de curiosidad, o el paciente que se trata después subvencionando a los anteriores. Nosotros hemos elegido la primera opción — y la defendemos públicamente.

Dr. Félix Parral

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